COSMÉTICA NATURAL Y BIO
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¿NUESTROS GENES PREDESTINAN NUESTRA SALUD? PARTE II
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¿NUESTROS GENES PREDESTINAN NUESTRA SALUD?

MARIA ALIJA

La nutrigenética

¿Nuestros genes predestinan nuestra salud?

Aunque parezca increíble no. Solo el 20 % de ella, el otro 80 % se debe a factores ambientales, que incluso pueden modificar esa predisposición genética.

¿Y cuáles son esos factores ambientales?

Se incluyen tres grandes grupos igual de importantes:

1. Corresponde a la nutrición.

2.  Estilo de vida en el que englobaríamos las horas de sueño y calidad del mismo, el ejercicio físico, el abordaje de las situaciones que generan stress y nuestra relación con el entorno (nuestra familia, nuestra red social, tener una misión clara e incluso una vida espiritual).

3. Otros factores externos tales como la polución.

Desde el siglo pasado y con el fin de profundizar el estudio de los mismos surgió como una rama científica la “epigenética”, que se encarga de estudiar las modificaciones producidas en la expresión del ADN, sin variar el mismo.

Dentro de ella estaría la nutrigenómica que se encarga de conocer el impacto que los factores nutricionales tienen en la regulación de la expresión genética y es de la que vamos a hablar hoy. En la naturaleza hay múltiples ejemplos siendo el más clásico el de las abejas. La reina es de mayor tamaño que la obrera, tiene una vida media de 4 años, muestra un comportamiento más agresivo y produce más de un millón de huevos. Respecto a la abeja obrera os diré que tan sólo vive 4 semanas. La gran diferencia entre ambas es el tiempo en que se han alimentado de jalea real durante la fase de larva, frente a los 3-6 días en el caso de la abeja reina, a menos de tres en el caso de las obreras.

Pero vamos a incluir un tercer concepto: la nutrigenética, que se encarga del conocimiento en el sentido inverso, es decir del efecto que determinadas variaciones genéticas individuales tiene en la respuesta a distintos nutrientes, y ha permitido clarificar los resultados discordantes de algunos estudios, por ejemplo sobre la relación entre el café y el infarto de miocardio. En estudios previos, la asociación entre ambas variables llevaba a conclusiones totalmente dispares: el consumo de cafeína podía aumentar, disminuir, o no afectar al riesgo de padecer un infarto.

Aplicando conceptos de nutrigenética, Cornelis MC concluye que sí existe un mayor riesgo de padecer infarto de miocardio y consumo de cafeína, pero sólo en aquellos individuos portadores de una variación genética que produce una metabolización más lenta de dicho nutriente.

Estamos en aras de una nueva era en la que aunando las variaciones genéticas de cada individuo o determinados grupos (nutrigenética) y el efecto que determinados estilos de vida pueden tener (epigenética y nutrigenómica) sobre ellos conseguiríamos mayores indicadores de salud y una mayor prevención de enfermedades no transmisibles, enfermedades metabólicas, cardiovasculares o incluso determinados cánceres. Está claro que vamos hacia una medicina mucho más personalizada, en la que nuestro estilo de vida y una nutrición dirigida y óptima tiene mucho que aportar.

Entonces……más allá de nuestra programación genética, ¿podríamos “reprogramar” nuestra salud actuando sobre los tres grupos de factores ambientales? Y si es así, ¿hay alguna época con mayores oportunidades de conseguir buenos resultados a largo y medio plazo?

La respuesta es un rotundo , con especial impacto si actuamos en los 1000 primeros días, es lo que denominamos “programación nutricional temprana”.

Seguro que este término os suena porque ha sido incluso slogan de alguna campaña publicitaria. Incluye desde el primer día del periodo concepcional hasta los 2 años de vida y para contarlo de un modo práctico la dividiremos en cuatro etapas: embarazo, de recién nacido hasta los 6 meses, la etapa de diversificación alimentaria (de los 6 a los 12 meses) y de los 12 a los 24 meses.

Empecemos por el embarazo y un breve recuerdo histórico. Me voy a remontar a los estudios realizados por Painter en la Holanda de la segunda guerra mundial durante la ocupación alemana.

¿Qué pasaba con los hijos de las mujeres gestantes que sufrieron hambruna? Si ésta había sido mayor en el primer trimestre de gestación, los niños al nacer tenían un peso normal pero en su vida adulta sufrían una mayor predisposición a padecer obesidad, enfermedades cardiovasculares, e hiperlipemia. Sin embargo si el periodo crítico era en el 3º Trimestre, el peso al nacer era menor y la probabilidad de desarrollar obesidad y diabetes tipo 2 mayor. Estos datos se corroboraron en los estudios posteriores dando lugar a la teoría del “fenotipo ahorrador”.

Ya en época de bonanza, se ha comprobado que los hijos de madres con sobrealimentación y obesidad durante el embarazo tienen más probabilidad de padecer insulinoresistencia y obesidad en la vida adulta.

¿Cómo podríamos explicar ambas situaciones? …….Para el feto las distintas situaciones acaecidas en el útero constituyen la ventana materna que le informa de las circunstancias que se va a encontrar en la vida extrauterina, y la utiliza para seleccionar las vías metabólicas que le proporcionen una mayor probabilidad de supervivencia. El problema viene cuando ambos entornos no coinciden.

Estas variaciones influirían principalmente en el desarrollo cerebral, desarrollo metabólico, tejido graso, sistema inmune y microbiota intestinal.

Antes de acabar el post no quería pasar por alto otros dos aspectos:

En primer lugar, seguro que más de uno estáis pensando— qué gusto ser hombre en esta etapa…. Yo sí que puedo comer por dos con toda tranquilidad!!! Estáis muy equivocados puesto que vuestro papel es importante ya en el momento de la concepción, pues transmitiréis al oocito, y por tanto a vuestro hijo, tanto vuestra nutrigenética como la epigenética. Así que a dar ejemplo y…..os ha tocado ser pioneros en el cambio…..

En segundo lugar, estos cambios constituyen todo un legado si los mantenemos en el tiempo, ya que pueden afectar incluso hasta vuestros nietos.

Así si vosotras realizáis los cambios durante el embarazo entonces el niño desarrollará las vías metabólicas idóneas. Pero además, cuando él/ella sean padre o madre, estarán en condiciones de transmitir toda esa información a su hijo en su material genético, sin duda la mejor herencia!!!!

Pero pasando a la parte práctica….

¿cuáles serían los objetivos a marcar en cada etapa? Esto es de lo que hablaremos en el siguiente post.

Nos vemos en 15 días. Hasta entonces…

2 Comments

  1. Mamix4 dice:

    Muy interesante !
    Espero el siguiente post.

  2. Manrique Vecino dice:

    Otra vez un post muy interesante, y que habrá que inculcárselo a nuestros hijos, por el bien de nuestros futuros nietos.

    Un trabajo excelente, estoy esperando el próximo, que seguro completa a este y será igual de interesante. Gracias María.

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